Meditación

 

La meditación sirve para:

  • Llevarte a un estado profundo de conciencia en donde tu mente no se enfoca en algo especial.

  • Relajarte y poder entrar en contacto con tu yo interior.

Es una disciplina que requiere constancia, con el tiempo y la práctica la puedes adoptar como parte de tu estilo de vida.

 

Ejercicios de Meditación

 

 

  • Siéntate en un lugar tranquilo y escoge una posición cómoda. Si quieres puedes poner una música muy suave.

  • Cierra tus ojos y empieza a inhalar y exhalar despacio y profundamente, inhala luz y exhala tensión

  • Enfócate en tu respiración, si tu mente comienza a divagar vuelve toda tu atención a tu respiración.

  • Imagínate que estas rodeado de luz, una luz blanca y brillante que te ilumina a tu alrededor, es casi como imaginarte que estas dentro de una burbuja de luz, esta es la luz protectora de tus ángeles y del Arcángel Miguel, invócalos y pídeles que te acompañen durante esta meditación.

  • Visualiza que tienes a cada lado a un ángel, ellos son tus ángeles guardianes que te acompañan y te protegen, empieza a hablarles mentalmente y pídeles que te den señales si están a tu lado, en ese momento podrás sentir un aire freso pero tibio alrededor de la parte superior de tu cuerpo, o probablemente un cosquilleo alrededor de tus orejas, en algunas ocasiones ellos se hacen sentir con un zumbido en el interior de tu oído.

  • En ese momento empiézales a pedir su ayuda y guía y pídeles cualquier cosa que necesites

  • Finaliza tu meditación agradeciéndoles su compañía y ayuda y lentamente abre tus ojos.

  • Sigue intentándolo.

 

 

Relajación

 

Para relajarte deberás encontrar un sitio tranquilo. Si quieres puedes escuchar música suave.

  • Adopta una postura cómoda.

  • Ensaya una respiración abdominal, en donde sientas que tu abdomen se expande mientras inhalas y se contrae cuando exhalas.

  • Respira profundo inhalando por la nariz y exhalando por la boca, suave y lentamente expulsando todo el aire. Repite esta respiración tres veces.

  • En la siguiente inhalación, mientras inhalas cuentas hasta 8.

  • Retienes la respiración y cuentas hasta 4,

  • Exhalas contando hasta 8.

  • Repites este ejercicio hasta que seas capaz de controlarlo.